28 nov. 2011

La sensación de perderte aunque nunca estuvieras aquí.

Me gustaría contarte que he guardado en un cajón cada una de tus sonrisas. Que cada noche, antes de dormir, recuerdo uno a uno todo lo que hemos compartido, y las convierto en palabras, para poder releerlas cuando ya no haya que decir. Me gustaría decirte que no se si te has dado cuenta, que me encanta que me mires así, y que es tu mirada la que ha provocado todo esto. Por qué cuando lo haces, ya no puedo mentirte, ya no puedo hacer como que no pasa nada, y te metes en mi cabeza, y yo no se donde meterme, y sonrío como una idiota, y me brillan los ojos y me quiero morir.

Pero también me gustaría decirte, que hay otros días, en los que no hay momentos, ni palabras, ni miradas, ni absolutamente nada. Días en los que te siento demasiado lejos, y que siento que te estoy perdiendo aunque nunca hayas estado aquí. Así que por favor, déjame salir, o dime como entrar. Pero haz algo.

(Y es que me conformaría con ser un error en tu vida.)

9 nov. 2011

La sonrisa de un mundo triste.

- ¿Sabes que es lo que más me gusta de ti? Que por muy jodida que se ponga la vida, por muy mal que vayan las cosas, siempre estás tú, con tu sonrisa (gris), y parece que el mundo es un poco menos malo. Y la gente, cuando se hace mayor, solo dice tonterías, y renuncian a sus sueños, no valoran nada, y por perder, pierden hasta la sonrisa. Así que por favor, prométeme que por muy mayor que te hagas no renunciaras nunca a tus sueños, ni a tus ilusiones, ni a esos pequeños detalles que te hacen ser tan tú, y sobre todo que nunca dejarás de ser la sonrisa de este mundo triste.


Pues hoy, con mis 22 recién cumplidos, estoy orgullosa de seguir cumpliendo aquello que te prometí.