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28 nov 2011

La sensación de perderte aunque nunca estuvieras aquí.

Me gustaría contarte que he guardado en un cajón cada una de tus sonrisas. Que cada noche, antes de dormir, recuerdo uno a uno todo lo que hemos compartido, y las convierto en palabras, para poder releerlas cuando ya no haya que decir. Me gustaría decirte que no se si te has dado cuenta, que me encanta que me mires así, y que es tu mirada la que ha provocado todo esto. Por qué cuando lo haces, ya no puedo mentirte, ya no puedo hacer como que no pasa nada, y te metes en mi cabeza, y yo no se donde meterme, y sonrío como una idiota, y me brillan los ojos y me quiero morir.

Pero también me gustaría decirte, que hay otros días, en los que no hay momentos, ni palabras, ni miradas, ni absolutamente nada. Días en los que te siento demasiado lejos, y que siento que te estoy perdiendo aunque nunca hayas estado aquí. Así que por favor, déjame salir, o dime como entrar. Pero haz algo.

(Y es que me conformaría con ser un error en tu vida.)

28 ago 2011

Yo de mayor quiero ser VALIENTE.

Algún día tendré el valor de decirte lo que no soy capaz.
Pero es que a veces, no hay palabras. Solo miradas. Gestos. Tu mirada que se aparta por qué nuestras miradas se han vuelto a cruzar. Más gestos. Más miradas. Sentirte demasiado cerca. Luego una sonrisa. Una sonrisa que me dura días y días. Una sonrisa que se me escapa y te dice lo que ni tú ni yo queremos saber.

5 jun 2011

Valiente

1. Que tiene valor o actúa con mucha determinación ante situaciones arriesgadas o difíciles.


Hoy quiero (necesito) decírtelo. No me asustas, ya no. Puedes hacer todo lo que quieras para joderme, para que vuelvan todos los fantasmas del pasado que tanto me ha costado sacar de mi vida, que no vas a conseguir nada. Todos los miedos, las inseguridades,... que provocaba tus "hoy te quiero pero mañana no" desaparecieron de mi vida, después de que lo hicieras tú. Así que no pierdas el tiempo, y sobre todo, no me lo hagas perder a mí. Gracias.

24 abr 2011

Rojo mecromina

Hoy es uno de esos días en los que pienso que nunca había tenido el corazón tan rojo.



No se muy bien si es porque me he dado cuenta que no puedo quererte más, o por qué mi corazón sabe que nos acercamos a uno de esos naufragios, y ha empezado a echarse mecromina para que no duela tanto.

(y no se que es peor)

14 mar 2011

'Que te quiero a pesar, que tú si puedas estar sin mí'

Llevo media hora delante de este papel, pensando en que quiero decirte, sin darme cuenta que el problema es que ya no tengo nada que decir. Que ya no tiene ningún sentido todo esto, y que me da vértigo. Que todo lo que fue, que todo lo que pudo haber sido, ahora sea nada. En que lo único que quedé de ti es que suene esa canción que me recuerda a nosotros, o encontrar una fotografía tuya en mi cajón. Y me emborracho de recuerdos, que quizás ni siquiera existieron, por qué sino no entiendo esta facilidad tuya de borrónycuentanueva. Y ya no me consuela que no seas bueno para mí, ya no me consuela nada.


(Ni siquiera me consuela seguir soñando en los lugares donde podríamos ser felices tu y yo). 


Y hoy, justamente hoy, llueve. 

14 dic 2010

La carta que nunca fui capaz de escribirte.

Sé que te he escrito miles de cartas de despedida, pero sabes tan bien como yo, que simplemente eran hasta luego, que solo era un puñado de palabras bonitas que debías recordar hasta que volvieras a mi lado y pudiera volver a susurrártelas al oído.
Quizás por eso esta vez nunca te llegó nada, quizás por qué odio las despedidas, quizás por qué no puedo contarle a una carta todo lo que te diría con solo un beso.

Me he enterado de que finalmente te fuiste de esta ciudad para luchar por tus sueños. Siempre supe que esos sueños te alejarían de mí, y nunca serías capaz de renunciar a ellos por mí (y yo tampoco me lo perdonaría).

Te conozco demasiado, y sé que seguramente no serás capaz ni de leer estas palabras, y aún menos de contestarme. Que eres muy feliz siendo "otro" y que en ese otro no hay hueco para mí.
Quiero decirte que no te odio, o eso creo, que desde el primer momento supe donde me metía, que desde el primer momento sabía que esto no iba a acabar bien, que en nuestro camino no había sitio para "para siempres". También supe que nunca llegaría a ser ni la mitad de importante que tú fuiste para mí, pero es que con cinco segundos de tu tiempo, tenía suficiente. Quizás fue ese mi error, o quizás no.

Te escribo a escondidas, como siempre, nadie me permite acordarme de ti, ¿vaya estupidez no? Se piensan que por que haya quitado nuestras fotografías, por qué haya guardado en esta caja de zapatos cada uno de tus recuerdos, y apenas pueda recordar como sonaba tu voz, no voy acordarme de ti. Como si esas cosas se pudieran controlar. Ellos no saben nada. Ellos no saben que has sido la casualidad de mi vida, y que hay cosas que el tiempo no borra. Aún que esto tampoco debes saberlo tú (sino no entiendo por qué te has marchado).

Hay tantas cosas que quiero contarte. Solo necesitaría un día de tu vida, uno. Pero sé que (prefieres) pensar que no me lo merezco, y que no me lo darás. Así que tengo que conformarme con que durante estos minutos, pienses en mí, pienses en ese nosotros que se me escurre entre los dedos.

Podría pasarme horas escribiendo lo mucho que te echo de menos, lo mucho que echo de menos recorrer la constelación de tu espalda o que me sorprendas como tú solo sabes. Pero en vez de eso, solo puedo hacerme preguntas y más preguntas, de las que no tengo respuesta… quizás tu si que la tengas.
¿Cómo has podido olvidar todos nuestros momentos de amor, nuestras risas, nuestros besos,…? Todo lo que nos hemos prometido, todo lo que nos hemos confesado. Todo lo que hemos soñado…

Pero sé que no me responderás (y en el fondo prefiero que no lo hagas). Solo espero que seas feliz, que todos esos sueños que te alejaron de mí se hagan realidad, y que, algún día puedas comprender lo mucho que te quise, y te des cuentas del error que cometiste (o quizás no). 

Pd: Mientras tanto, seguiré viviendo de cada uno de tus recuerdos guardados en esta vieja caja de zapatos, junto a todas tus promesas olvidadas, por si un día decides cumplirlas. (Y no olvides, que te quiero)

Julia.

29 nov 2010

Te lo prometo

Julia había descubierto demasiado pronto que es eso de tener un corazón roto. Si, ella era consciente de que todo tarde o temprano todo se acaba, por mucho que no nos gusten los cambios o luchemos por lo contrario, ¿pero era necesario que fuese tan pronto?

Todo se paró, el mundo dejo de girar para ella, todas las personas de esa maldita ciudad gris habían dejado de existir. Ella se había intentado esconder, había intentado huir de todas esas nubes negras que le perseguían, pero no importaba, ese tren lleno de recuerdos, de dolor, de rabia… le atropellaría tarde o temprano.

Y si por un momento, solo uno, Julia conseguía distraerse y olvidarse de toda aquella maldita historia, tampoco importaba, sus padres, sus amigos, o la maldita canción que sonaba por la radio le recordaría que ÉL ya no está, todos los planes de futuro que tenían juntos, lo mucho que ella le quería, lo muy feliz que era a su lado, y un largo etc.
Pero eso no le preocupaba a ella, aún había algo peor.
Si, las malditas promesas. Yo siempre, yo nunca... ¿Por qué coño me mentiste? Se preguntaba una y otra vez… Si señores, prometer ese tipo de cosas es mentir, mentir al futuro, al destino, es perder por adelantado. ¿Ahora que hago yo con este manojo de promesas rotas? ¿Qué hago con la casa que no compraremos? ¿Qué hago con los nombres de los niños que no vamos a tener? ¿Dónde guardo el nosotros? Se seguía preguntando, sin poder tener una sola respuesta… 

Aún así, con lagrimas en los ojos, le escribió por última vez…
“Pase lo que pase, voy a recordarte en cada uno de mis días (en un rincón y a escondidas). Te lo prometo”