Y no, no me mires así... ¿Qué querías que hiciera? ¿Qué estuviera esperándote siempre? A mí tampoco me gusta esta situación, y tampoco pensaba que nos pasaría a nosotros, pero quién sabe... quizás lo nuestro no era tan diferente a los demás.. o quizás era demasiado diferente para la vida real. Y si, lo sé, a mí también me vendieron la historia del príncipe azul y la de juntos para siempre, pero es que esto se ha acabado, por mucho que hagas y por mucho que intentemos cambiar el final, ya es demasiado tarde... llevaba demasiado tiempo en liquidación y ha acabado de quebrar...
Y ahora no somos nada, solo un manojo de promesas que han ido caducando una a una durante todo este tiempo, y que quizás algún día, serán buenos recuerdos (o ni eso).
Mostrando entradas con la etiqueta octubre. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta octubre. Mostrar todas las entradas
8 may 2011
12 feb 2011
Nunca más seremos dos
Tres cientos sesenta y cinco días después de la vigésima despedida, decidí ponerle punto y final (no suspensivos), a algo que no tenia final.
Pero el tiempo borra lo imborrable, y si no ya lo haces tú.
Me olvidé de todo aquello que 'era suficiente para siempre', de los lugares donde podríamos ser felices tú y yo con nuestra bola del mundo, y cuando llueve, ya no sueño con besarte en cada portal.
También me olvidé de nuestros tsunamis, 'de estar incondicional e irrevocablemente enamorada de ti', y de que incluso tú eres incapaz de pelear 24 horas al día contra lo que sientes.
¿Sabes de lo que único que no me he olvidado?
De la última fotografía que te hice, donde estás sonriendo. ¿Te acuerdas? Aquel sonríe, que guardaba tantas cosas... Y de aquella tarde, en la que una vez más no fuiste sincero conmigo, en la que una vez más me dejaste marchar, aún sabiendo que nunca más seríamos dos.
14 dic 2010
La carta que nunca fui capaz de escribirte.
Sé que te he escrito miles de cartas de despedida, pero sabes tan bien como yo, que simplemente eran hasta luego, que solo era un puñado de palabras bonitas que debías recordar hasta que volvieras a mi lado y pudiera volver a susurrártelas al oído.
Quizás por eso esta vez nunca te llegó nada, quizás por qué odio las despedidas, quizás por qué no puedo contarle a una carta todo lo que te diría con solo un beso.
Me he enterado de que finalmente te fuiste de esta ciudad para luchar por tus sueños. Siempre supe que esos sueños te alejarían de mí, y nunca serías capaz de renunciar a ellos por mí (y yo tampoco me lo perdonaría).
Te conozco demasiado, y sé que seguramente no serás capaz ni de leer estas palabras, y aún menos de contestarme. Que eres muy feliz siendo "otro" y que en ese otro no hay hueco para mí.
Quiero decirte que no te odio, o eso creo, que desde el primer momento supe donde me metía, que desde el primer momento sabía que esto no iba a acabar bien, que en nuestro camino no había sitio para "para siempres". También supe que nunca llegaría a ser ni la mitad de importante que tú fuiste para mí, pero es que con cinco segundos de tu tiempo, tenía suficiente. Quizás fue ese mi error, o quizás no.
Te escribo a escondidas, como siempre, nadie me permite acordarme de ti, ¿vaya estupidez no? Se piensan que por que haya quitado nuestras fotografías, por qué haya guardado en esta caja de zapatos cada uno de tus recuerdos, y apenas pueda recordar como sonaba tu voz, no voy acordarme de ti. Como si esas cosas se pudieran controlar. Ellos no saben nada. Ellos no saben que has sido la casualidad de mi vida, y que hay cosas que el tiempo no borra. Aún que esto tampoco debes saberlo tú (sino no entiendo por qué te has marchado).
Hay tantas cosas que quiero contarte. Solo necesitaría un día de tu vida, uno. Pero sé que (prefieres) pensar que no me lo merezco, y que no me lo darás. Así que tengo que conformarme con que durante estos minutos, pienses en mí, pienses en ese nosotros que se me escurre entre los dedos.
Podría pasarme horas escribiendo lo mucho que te echo de menos, lo mucho que echo de menos recorrer la constelación de tu espalda o que me sorprendas como tú solo sabes. Pero en vez de eso, solo puedo hacerme preguntas y más preguntas, de las que no tengo respuesta… quizás tu si que la tengas.
¿Cómo has podido olvidar todos nuestros momentos de amor, nuestras risas, nuestros besos,…? Todo lo que nos hemos prometido, todo lo que nos hemos confesado. Todo lo que hemos soñado…
Pero sé que no me responderás (y en el fondo prefiero que no lo hagas). Solo espero que seas feliz, que todos esos sueños que te alejaron de mí se hagan realidad, y que, algún día puedas comprender lo mucho que te quise, y te des cuentas del error que cometiste (o quizás no).
Pd: Mientras tanto, seguiré viviendo de cada uno de tus recuerdos guardados en esta vieja caja de zapatos, junto a todas tus promesas olvidadas, por si un día decides cumplirlas. (Y no olvides, que te quiero)
Julia.
29 nov 2010
Te lo prometo
Julia había descubierto demasiado pronto que es eso de tener un corazón roto. Si, ella era consciente de que todo tarde o temprano todo se acaba, por mucho que no nos gusten los cambios o luchemos por lo contrario, ¿pero era necesario que fuese tan pronto?
Todo se paró, el mundo dejo de girar para ella, todas las personas de esa maldita ciudad gris habían dejado de existir. Ella se había intentado esconder, había intentado huir de todas esas nubes negras que le perseguían, pero no importaba, ese tren lleno de recuerdos, de dolor, de rabia… le atropellaría tarde o temprano.
Y si por un momento, solo uno, Julia conseguía distraerse y olvidarse de toda aquella maldita historia, tampoco importaba, sus padres, sus amigos, o la maldita canción que sonaba por la radio le recordaría que ÉL ya no está, todos los planes de futuro que tenían juntos, lo mucho que ella le quería, lo muy feliz que era a su lado, y un largo etc.
Pero eso no le preocupaba a ella, aún había algo peor.
Si, las malditas promesas. Yo siempre, yo nunca... ¿Por qué coño me mentiste? Se preguntaba una y otra vez… Si señores, prometer ese tipo de cosas es mentir, mentir al futuro, al destino, es perder por adelantado. ¿Ahora que hago yo con este manojo de promesas rotas? ¿Qué hago con la casa que no compraremos? ¿Qué hago con los nombres de los niños que no vamos a tener? ¿Dónde guardo el nosotros? Se seguía preguntando, sin poder tener una sola respuesta…
Aún así, con lagrimas en los ojos, le escribió por última vez…
“Pase lo que pase, voy a recordarte en cada uno de mis días (en un rincón y a escondidas). Te lo prometo”
14 nov 2010
Palabras caducadas
Después de cuatro mil trescientos noventa y siete días, nuestra historia se acabó, para mí claro, para ti hace siglos. Durante estos días me he perdido, me he encontrado, y me he vuelto a perder. Me he subido a trenes hacía ningún lugar, y me he tirado desde aviones sin paracaídas. Y llegué a ese punto, en el que todo y nada importa, perdida en esa ciudad que a veces está tan triste como yo, sin un rumbo fijo. Ese punto en el que acepto. Acepto que no estás, acepto el dolor, acepto no ser el punto cardinal de tu vida, acepte verdades incómodas, acepto que todas esas palabras ya habían caducado. Fue raro, muy raro, vivir sin sobresaltos, vivir sin miedo, vivir sin preguntarme si mañana estarías, vivir sin bipolaridad. Hasta que llegó el día, el día en que descubrí que ya no te necesitaba, que descubrí que no te echaba de menos a ti, si no que echaba de menos que no llegaras a ser lo que necesitaba que fueras.
(Pero no me hagas mucho caso, debe ser que es domingo).
31 oct 2010
Ni Octubre, ni Yo.
- ¿Y no te da miedo? ¿No te da miedo que esta vez sea un adiós en vez de un hasta luego?
- Claro, claro que me da miedo. Me aterra. Yo solo quería llenarle de colores su mundo gris, y dibujarle sonrisas, y quererle como nadie lo había hecho. En el fondo confiaba que todo esto solo fuera un corto periodo de tiempo, como tantos otros, pero ya ves, soy de esas personas que nunca se dan cuenta de que la película ha acabado hasta que todo el mundo se ha ido de la sala del cine. Y en mi sala de cine ya no queda nada, ni siquiera Octubre, ni siquiera yo.
Si, definitivamente yo también he caído.Espero sus preguntas :)
http://www.formspring.me/sonrisagris
14 oct 2010
Regresé y miré atrás (una vez más), pero solo para despedirme.
Esta vez ni siquiera lo sabrás, esta vez ni siquiera sabrás de que hoy no he dejado de pensar en ti, esta vez no te mereces ni una triste despedida, ni un simple adiós. Así que lo escribo aquí, como si escribir cuatro palabras pudieran borrar todos y cada uno de los recuerdos que llevan atormentándome todo el día.
Esta vez ni siquiera lo sabrás, esta vez ni siquiera sabrás de que hoy no he dejado de pensar en ti, esta vez no te mereces ni una triste despedida, ni un simple adiós. Así que lo escribo aquí, como si escribir cuatro palabras pudieran borrar todos y cada uno de los recuerdos que llevan atormentándome todo el día.
Pero no voy a decírtelo. ¿Te acuerdas cuando dije que aún que pasarán mil años yo te iba a estar esperándote siempre? Pues ya no. Tenías razón cuando me dijiste que podría encontrar a alguien mejor que tu, que me merecía a alguien mejor que tu. Si, no me merezco a alguien a quién no le importe lo que me pase, ni lo que sienta, ni que regale todo por lo que he luchado a la primera que pase.
1 oct 2010
Me llaman octubre, desde que solo habla de ti.
¿Pero que hago cuando ya no tengo nada que decir? ¿Que hago cuando al punto final no le siguen dos puntos suspensivos? ¿Cuando apenas puedo rescatar momentos de mi memoria? ¿Cuando no puedo recordar el sonido de tu voz?
Quizás.. quizás ya no tiene sentido que me llamen octubre.
¿Pero que hago cuando ya no tengo nada que decir? ¿Que hago cuando al punto final no le siguen dos puntos suspensivos? ¿Cuando apenas puedo rescatar momentos de mi memoria? ¿Cuando no puedo recordar el sonido de tu voz?
Quizás.. quizás ya no tiene sentido que me llamen octubre.
26 sept 2010
¿No te das cuenta que ya no eres el punto cardinal que gobierna mi vida?
Que soy inmune a ti, que mis sonrisas ya no llevan tu nombre, que ya no eres tú quién hace que me estremezca cada noche, y que tus decisiones de niñato no cambian el rumbo de mi vida.
Pero aún así.. quédate ahí, con tus miedos inmaduros, con tus mentiras, con tus silencios, con todo, por qué sabes que si me miras, solo un segundo, pierdo uno a uno los motivos por los que me alejé de ti.
Que soy inmune a ti, que mis sonrisas ya no llevan tu nombre, que ya no eres tú quién hace que me estremezca cada noche, y que tus decisiones de niñato no cambian el rumbo de mi vida.
Pero aún así.. quédate ahí, con tus miedos inmaduros, con tus mentiras, con tus silencios, con todo, por qué sabes que si me miras, solo un segundo, pierdo uno a uno los motivos por los que me alejé de ti.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)