31 dic. 2011

El fin de los finales


Dónde diablo estés. Por fin me atreví a resumir aquel año. Cuando queríamos romper ventanas… y lo hacíamos. Donde diablos estés. Si lo escuchas. No te lo tomes a mal. Todo está pasdo por el filtro del tiempo y mi imaginación tramposa. Únicamente lo sabrás tú, que, en cierta manera, es lo que pretendía. Una broma desde la distancia. 1.999. El año del supuesto fin del mundo… en cierta manera… sí… el fin de tí y de mí… algo definible como un pequeño mundo infranqueable para el resto. Y como extrañas plantas, crecíamos más cuando menos agua y luz existían a nuestro alrededor. ¿Cómo podíamos pretender gustar al resto? Nos conocimos sin raices, andamos un tiempo juntos, sin raíces… en algunos momentos tuve la sensación de que cada uno de nosotros arraigó en el otro. Pero, de cualquier manera, ya era demasiado tarde para nosotros. ¿Cómo podían asentarse en la tierra dos seres tan volátiles? Así que cada uno siguió el camino que le correspondía, y no hay nada más que decir. Hoy iré tarde a dormir. Te informo. Me imagino que mañana te levantarás temprano.

Feliz año nuevo

2011 ha sido un año de esos de los que siempre te acuerdas con una sonrisa de oreja a oreja.

Un año que empezó de la mejor que conozco, cumpliendo sueños en París con la persona que más me ha echo sonreír en estos 365 días. Un año más astromantico que nunca, queriendo un poco más a Santi Balmes reviviendo una y otra vez los últimos días de 1999. Y un poco más a ti claro, por ser el mejor fan de John Boy. 

De dejar atrás muchas historias para no dormir y monstruos que se escondían debajo de la cama. De ser valiente, como nunca o como siempre. De personas, las que han estado siempre, las que hacen que todo esto tenga sentido, y de las que aparecen un día sin darte cuenta para darte un poco más de luz en tus días grises. 

Un año donde la fotografía y la música han estado más presentes que nunca. De parques gigantes, cascadas perdidas, y faros. Un año de viajes, de playas negras, de atardeceres naranjas, de barcos, y colgantes. De disparadores automáticos y polaroids. De conciertos, de musicales, y sueños que se van cumpliendo uno a uno.

Un año con muchas cosas buenas, y alguna que otra mala, pero con muchas muchas sonrisas, grises, azules, y de todos los colores. Y lo único que pido es eso, poder seguir disfrutando de estas sonrisas durante todo el 2012. 

Feliz año nuevo a todos.

29 dic. 2011

Fnac Music Festival


Sin duda, lo mejor de las 5 horas de música, fue ver a estos dos grandes interpretar (para mi gusto) la mejor canción de los piratas, El equilibrio es imposible.

Es increíble lo que ganan Iván y Santi en directo por separado, y la magia que desprenden cuando cantan juntos.

El equilibrio es imposible.

16 dic. 2011

4 dic. 2011

Cuando uno tiene sed pero el agua no está cerca.

Y entonces, cuando parece que esto no ha sido más que una ilusión, rompes todos mis esquemas.

Y ella vuelve a decir en voz alta lo innegable, y yo no puedo negarlo más.