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2 may 2012

GrisAzul

Después de aquella noche, todo cambió para ellos. No sabían en que momento, ni cómo, pero habían pasado de ser completamente desconocidos a necesitar saber uno del otro a todas horas. Él se acostaba a altas horas de la noche sólo para escribirle, y lo primero que hacía ella nada más levantarse era mirar si él le había escrito.
Pasaron muchos días, inclusos meses, en que incluso estando lejos, se sentían más cerca que nunca.

Y volvieron a verse. Y ella le llevó a su sitio preferido de Barcelona, el lugar con más magia que había conocido nunca, ese lugar que no quería compartir con nadie. Pero él era diferente.

-¿Traes aquí a todos los desconocidos que conoces?
- No, pero me has hecho sonreír cada noche, y creo que es una bonita manera de agradecértelo.

Pasearon durante horas, y acabaron en la playa. Ella se apoyó en él, y volvió a sentir lo que había sentido en aquel mirador. No pudo evitar sonrojarse, y él le apartó el pelo de la cara. Se miraron, cómo nunca antes lo habían hecho, cómo nunca antes habían mirado a nadie.

Ella le pidió que cerrará los ojos, y le beso. Los dos sabían que no podía ser, que lo suyo era demasiado bonito para la vida real, y ella le pidió que volviera a cerrar los ojos. Saco la libreta que siempre llevaba a todos los lados, le escribió una nota, y se la dejo en la arena. Después, salió lo más rápido que pudo de aquella playa, y sabía que estaba haciendo lo correcto, y que tarde o temprano sus caminos se volverían a unir.


Una vez te dije que vivir no es pasar las hojas de un calendario. Que cada día de ese calendario es único y irrepetible, incluso los días grises, por qué un día gris se convirtió en el día más azul que he vivido nunca, por qué te conocí. Y no quiero que lo olvides nunca, por muy gris que sea todo, recuérdalo, recuérdame


16 ago 2011

Yo quiero ser la protagonista de tu vida

Por un momento pensé que con querernos bastaba, que eso era más fuerte que todo.. pero me equivoqué.
Los años pasan, pero sigo siendo igual de ingenua que siempre cuando mi corazón late más de lo que debería.

Una vez alguien me dijo que mientras no elijamos, todo es posible. Quizás por eso odio tomar decisiones. Quizás por eso nunca he querido elegir contigo, prefería quedarnos en este punto para poder seguir soñando. Pero yo no aguanto más promesas fallidas, ilusiones rotas, caricias a destiempo, cosas que no llegan... Yo no aguanto más ser una simple espectadora de esta historia que me está robando el alma.





Yo quiero ser la protagonista de tu vida, pero esta visto que llego tarde.

5 jun 2011

Valiente

1. Que tiene valor o actúa con mucha determinación ante situaciones arriesgadas o difíciles.


Hoy quiero (necesito) decírtelo. No me asustas, ya no. Puedes hacer todo lo que quieras para joderme, para que vuelvan todos los fantasmas del pasado que tanto me ha costado sacar de mi vida, que no vas a conseguir nada. Todos los miedos, las inseguridades,... que provocaba tus "hoy te quiero pero mañana no" desaparecieron de mi vida, después de que lo hicieras tú. Así que no pierdas el tiempo, y sobre todo, no me lo hagas perder a mí. Gracias.

22 may 2011

Maldita sea! Lo has vuelto a hacer!

Normalmente, cuando se que va a llegar uno de esos momentos en que nuestros ojos se volverán a cruzar, me preparo a conciencia para que no te des cuenta de que después de tantos años, sigo sin poder controlar los latidos de mi corazón cuando me sonríes así.

Por un momento parece que nada haya pasado, que ni los años ni los golpes de la vida hayan pasado por nosotros, y volvamos a ser aquellos chiquillos que a pesar de las adversidades, se quisieron como nadie. Pero aun así, tu no te conformas con eso, y vienes y me atraes hacia ti y me abrazas, como si fuera la última vez que nos fuéramos a ver, y por un momento pienso que mi corazón se va salir del pecho, tu lo notas, y sonríes, y no sabes muy bien por qué lo haces pero me abrazas más fuerte, y mis latidos aumentan, y por un momento creo que voy a necesitar un desfibrilador, y cierro los ojos.


Empiezan a aparecer recuerdos en mi memoria, aparecen las miradas que cruzábamos día si y día también, aparecen los nervios, las mariposas, la noche en aquel parque, y tu mirada fija mientras sonaba la canción que me hiciste escuchar mil veces hasta que prestará atención a la letra, y la frase, la maldita frase que acabo con el cuento de hadas, y aquella otra que me hizo creer que quizás no todas las segundas partes eran malas, y como no, aquella noche. Aquella noche en la que fuiste sincero conmigo y también contigo.

Y vuelvo a la realidad, y tu estas ahí, de nuevo, en mis brazos, como aquella noche, y me muero por preguntarte si piensas en mí de vez en cuando, y si se te acelera el pulso cada vez que me ves, pero en vez de eso no hago nada, solo disfruto de los pocos segundos que me quedan.

Y después de varias excusas y palabras vacías te vas, y sin que te quedes cuenta, te sigo con mi mirada hasta que ya no puedo verte, intentando guardar en mi mente ese momento, hasta que volvamos a encontrarnos.



(Texto de hace algún tiempo, pero hoy tenía que estar aquí). 

17 may 2011

Hoy me he dado cuenta..

de que la felicidad son las pequeñas cosas del día a día. También me he dado cuenta de que he perdonado errores casi imperdonables. Que he sustituido a personas que todavía son insustituibles, y que personas irreemplazables hoy no son más que gente. Me he enamorado de sonrisas. He borrado la palabra imposible de mi vocabulario, para cambiarla por improbable. He amado y he sido amada, pero también he sido rechazada. Lo he dado todo por alguien quién no merecía, y no lo he dado todo por quién sí. He parado el mundo, y también me lo han parado. Lo he hecho todo por no perderle, le he perdido, y me he perdido, pero sigo aquí.

Hoy me he dado cuenta de que es la primera vez en años que cada vez que suena el teléfono, no voy corriendo por si eres tú. 



Nos vemos por aquí :)

10 abr 2011

No es un final feliz, tan solo es un final.

¿Sabes cuál fue mi error? Mirar lo de ayer con los ojos de hoy. No puedo querer que las cosas sean igual cuando yo ni siquiera soy la misma. No puedo reciclar nuestros besos. Y no puedo creer en un nosotros que nunca existió.

Lo nuestro debió quedarse allí, en el primer día que decidiste no volver. Nunca debí esperarte, nunca. Pero mi nunca tiene el mismo valor que el tuyo, "nunca volveré", y cuando conseguía reparar los restos que dejabas de mí, volvías a desorganizar mi mundo.

Pero ya no puedes hacerlo. Por qué apenas te recuerdo, solo tengo grabada tu imagen mirándome, con tu despreocupación, tu pasotismo, tu frialdad,... mientras yo me apagaba poco a poco en tus narices. Así que ya no habrá más partes, ni verdades a medias, ni amor manoseado, ni nada de nada, por qué ya no eres nada


Has conseguido lo que querías querer, felicidades. 

12 feb 2011

Nunca más seremos dos

Tres cientos sesenta y cinco días después de la vigésima despedida, decidí ponerle punto y final (no suspensivos), a algo que no tenia final.

Pero el tiempo borra lo imborrable, y si no ya lo haces tú.

Me olvidé de todo aquello que 'era suficiente para siempre', de los lugares donde podríamos ser felices tú y yo con nuestra bola del mundo, y cuando llueve, ya no sueño con besarte en cada portal.
También me olvidé de nuestros tsunamis, 'de estar incondicional e irrevocablemente enamorada de ti', y de que incluso tú eres incapaz de pelear 24 horas al día contra lo que sientes. 

¿Sabes de lo que único que no me he olvidado?

De la última fotografía que te hice, donde estás sonriendo. ¿Te acuerdas? Aquel sonríe, que guardaba tantas cosas... Y de aquella tarde, en la que una vez más no fuiste sincero conmigo, en la que una vez más me dejaste marchar, aún sabiendo que nunca más seríamos dos.

14 dic 2010

La carta que nunca fui capaz de escribirte.

Sé que te he escrito miles de cartas de despedida, pero sabes tan bien como yo, que simplemente eran hasta luego, que solo era un puñado de palabras bonitas que debías recordar hasta que volvieras a mi lado y pudiera volver a susurrártelas al oído.
Quizás por eso esta vez nunca te llegó nada, quizás por qué odio las despedidas, quizás por qué no puedo contarle a una carta todo lo que te diría con solo un beso.

Me he enterado de que finalmente te fuiste de esta ciudad para luchar por tus sueños. Siempre supe que esos sueños te alejarían de mí, y nunca serías capaz de renunciar a ellos por mí (y yo tampoco me lo perdonaría).

Te conozco demasiado, y sé que seguramente no serás capaz ni de leer estas palabras, y aún menos de contestarme. Que eres muy feliz siendo "otro" y que en ese otro no hay hueco para mí.
Quiero decirte que no te odio, o eso creo, que desde el primer momento supe donde me metía, que desde el primer momento sabía que esto no iba a acabar bien, que en nuestro camino no había sitio para "para siempres". También supe que nunca llegaría a ser ni la mitad de importante que tú fuiste para mí, pero es que con cinco segundos de tu tiempo, tenía suficiente. Quizás fue ese mi error, o quizás no.

Te escribo a escondidas, como siempre, nadie me permite acordarme de ti, ¿vaya estupidez no? Se piensan que por que haya quitado nuestras fotografías, por qué haya guardado en esta caja de zapatos cada uno de tus recuerdos, y apenas pueda recordar como sonaba tu voz, no voy acordarme de ti. Como si esas cosas se pudieran controlar. Ellos no saben nada. Ellos no saben que has sido la casualidad de mi vida, y que hay cosas que el tiempo no borra. Aún que esto tampoco debes saberlo tú (sino no entiendo por qué te has marchado).

Hay tantas cosas que quiero contarte. Solo necesitaría un día de tu vida, uno. Pero sé que (prefieres) pensar que no me lo merezco, y que no me lo darás. Así que tengo que conformarme con que durante estos minutos, pienses en mí, pienses en ese nosotros que se me escurre entre los dedos.

Podría pasarme horas escribiendo lo mucho que te echo de menos, lo mucho que echo de menos recorrer la constelación de tu espalda o que me sorprendas como tú solo sabes. Pero en vez de eso, solo puedo hacerme preguntas y más preguntas, de las que no tengo respuesta… quizás tu si que la tengas.
¿Cómo has podido olvidar todos nuestros momentos de amor, nuestras risas, nuestros besos,…? Todo lo que nos hemos prometido, todo lo que nos hemos confesado. Todo lo que hemos soñado…

Pero sé que no me responderás (y en el fondo prefiero que no lo hagas). Solo espero que seas feliz, que todos esos sueños que te alejaron de mí se hagan realidad, y que, algún día puedas comprender lo mucho que te quise, y te des cuentas del error que cometiste (o quizás no). 

Pd: Mientras tanto, seguiré viviendo de cada uno de tus recuerdos guardados en esta vieja caja de zapatos, junto a todas tus promesas olvidadas, por si un día decides cumplirlas. (Y no olvides, que te quiero)

Julia.

14 nov 2010

Palabras caducadas

Después de cuatro mil trescientos noventa y siete días, nuestra historia se acabó, para mí claro, para ti hace siglos. Durante estos días me he perdido, me he encontrado, y me he vuelto a perder. Me he subido a trenes hacía ningún lugar, y me he tirado desde aviones sin paracaídas. Y llegué a ese punto, en el que todo y nada importa, perdida en esa ciudad que a veces está tan triste como yo, sin un rumbo fijo. Ese punto en el que acepto. Acepto que no estás, acepto el dolor, acepto no ser el punto cardinal de tu vida, acepte verdades incómodas, acepto que todas esas palabras ya habían caducado. Fue raro, muy raro, vivir sin sobresaltos, vivir sin miedo, vivir sin preguntarme si mañana estarías, vivir sin bipolaridad. Hasta que llegó el día, el día en que descubrí que ya no te necesitaba, que descubrí que no te echaba de menos a ti, si no que echaba de menos que no llegaras a ser lo que necesitaba que fueras. 

(Pero no me hagas mucho caso, debe ser que es domingo).