Eres como despertarse un día de cada día, y saber que aún te quedan dos horas para levantarte. Como escuchar tu canción favorita por la radio. Eres la primera gota de un domingo lluvioso, como un café hirviendo en una noche de invierno, y un helado en pleno agosto. Eres como los últimos rayos de sol, como encontrarte a un desconocido en el metro y que te sonría. Eres como estar sentada en esa estación y que aparezca él, como ver dos abuelos paseando de la mano, como un niño pequeño con un caramelo. Como un pastel recién hecho, como el chocolate desecho. Como los regalos debajo de un árbol, como un beso de esos en el metro, como un paseo por la playa de noche, y un libro por estrenar. Soñar despierta, escalofríos a media noche, que te despiertes con un “buenos días, princesa” y tostadas recién hechas. Como sentir las olas mojando tus pies, y un abrazo de esos que te dejan sin aliento.
Como alguno de esos pequeños(grandes) detalles que hacen que todo esto merezca la pena.
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21 mar 2011
22 dic 2010
El chico del faro
Me gustaría hablaros de él.
Él cree en las casualidades, y se da cuenta en esos pequeños detalles que marcan la diferencia. Él hace que lo imposible sea improbable, y que lo raro sea especial. Él te echa de menos aún que haya pasado el día entero contigo. Él no deja decirte lo guapa que estás, aún que no te hayas despertado del todo. Él no promete, prefiere demostrártelo con hechos. Él es capaz de perderse una y otra vez, pero aún así no te suelta de la mano ni un solo momento. Él se levanta una hora antes para prepararte el desayuno y ver como duermes. Él no da por hecho que siempre vayas a estar ahí, pero tampoco duda. Él además de ser tu pareja, es tu mejor amigo. Él es sincero, en todo, y no vende amor manoseado. No te compra con regalos, pero tiene mil detalles contigo. Él deja post-it por cada rincón de tú habitación, y te compra piruletas solo para verte sonreír. Él es capaz de llevarte hasta el fin del mundo, y escuchar las canciones raras que te gustan. Él es capaz de enfrentarse al mismo Destino si este le impide estar a tú lado. Él te regala un corazón en los cristales empañados en 'nuestro lugar'. Él hace que cada rincón de esta ciudad sea diferente. Él es capaz de fotografiar cada instante de tu (vuestra) vida.
Él me ha dado todo sin hacer nada, solo siendo él. Él ha sido capaz de pintar de color mis días más grises y conoce cada una de mis sonrisas.
Él ha sido la casualidad de este año(y espero que lo sea muchos años más).
7 dic 2010
Miedos
Y justo cuando menos lo esperaba, recibió la visita de un viejo amigo, el miedo. Llevaba mucho tiempo corriendo para que él no le alcanzará, pero finalmente fue más rápido que ella. Entonces cerró los ojos y recordó aquella primera conversación....
- Lo siento, pero no puedo, esto no va a funcionar.
- Pero… ¿Por qué? ¿Por qué no te atreves a intentarlo? ¿De que tienes miedo?
- Pues le tengo miedo a todo. Miedo a los cambios, a las decisiones que cambian el rumbo de las cosas, y a no ser consecuentes con ellas. Miedo a no ser sincera conmigo misma. Miedo al fracaso, a no conseguir lo que tanto deseo (y a conseguirlo). Miedo a volver a sufrir, a equivocarme otra vez. Miedo al qué dirán. Miedo a que el pasado se imponga al presente, y no saber imponer el presente a mi futuro....
- Pues cuando tengas miedo, quiero que cierres los ojos. Y quiero que pienses en el mar, en un mar azul totalmente en calma, y como de repente a los lejos se puede ver nuestro faro. ¿Lo ves?
Ella sonríe. Desaparecen todos los problemas, las personas, los miedos, solo puede sentir calma. Y se da cuenta de que por fin, ha eliminado todos los fantasmas, que apenas le quedan cicatrices, y que por fin puede volver a tocar el cielo con un dedo.
26 oct 2010
Contigo, que es conmigo.
Joder. ¿Yo no quería sabes?. No quería enamorarme de ti, no quería llamarte a todas horas, no quería no poder parar de besarte en todo el día. No, no quería. Pero ya no puedo volver atrás, soy como uno de esos electrones que empiezan y no pueden volver, ni pasar dos veces por el mismo sitio. Y no quiero otro sitio, ni por el que haya pasado, ni por el que vaya a pasar, quiero este, contigo, que es conmigo. Quiero dibujarte una sonrisa cada vez que sientas que el mundo se acaba, convertir todos tus problemas en burbujas de jabón para que con un solo toque puedas hacerlos desaparecer, quiero hacer nuestro cada rincón de esta ciudad (y de aquella también), y quiero no dejar de quererte en todo el día. Eso es lo que quiero. A cambio, solo tienes que cederme ese pequeño hueco entre tu hombro y tu pecho, para que pueda sentirme en casa cada vez que mi sueños de desmoronan. Solo eso.
21 oct 2010
¿Crees en la magia?
Una tarde fría de otoño, se cruzaron por primera vez, o al menos eso creía ella. No se fijo en sus ojos, ni en sus manos, ni siquiera en su edad, simplemente observo la cámara que llevaba en su cuello... Entonces subió su mirada, hasta encontrarse con sus ojos, y le sonrío. Sus respectivas miradas se perdieron durante tres segundos cortos, y ella se retiró con la intención de seguir su camino.
- Perdona.. te he visto más de una vez por aquí, y no he podido evitar fijarme en ti... en tus fotos.. -corrigió.
Ella le volvió a sonreír. Por un momento, ella pensó en darse la vuelta y que aquello no fuera más que un simple instante curioso, pero ese atrevimiento sincero le había hecho sonreír.
- ¿Crees en la magia? -Le preguntó con la mejor de sus sonrisas.
Pudo ver como se descolocaba (una y otra vez). Después pensó un buen rato en la respuesta, para volver a descolocarse. y justo cuando parecía que iba a contestar, empezó a titubear.. Ella volvió a sonreír, aquel extraño era realmente muy divertido.
- Ven, te la enseñaré.
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