Hoy es uno de esos días en los que pienso que nunca había tenido el corazón tan rojo.
No se muy bien si es porque me he dado cuenta que no puedo quererte más, o por qué mi corazón sabe que nos acercamos a uno de esos naufragios, y ha empezado a echarse mecromina para que no duela tanto.
(y no se que es peor)
24 abr 2011
18 abr 2011
10 abr 2011
No es un final feliz, tan solo es un final.
¿Sabes cuál fue mi error? Mirar lo de ayer con los ojos de hoy. No puedo querer que las cosas sean igual cuando yo ni siquiera soy la misma. No puedo reciclar nuestros besos. Y no puedo creer en un nosotros que nunca existió.
Lo nuestro debió quedarse allí, en el primer día que decidiste no volver. Nunca debí esperarte, nunca. Pero mi nunca tiene el mismo valor que el tuyo, "nunca volveré", y cuando conseguía reparar los restos que dejabas de mí, volvías a desorganizar mi mundo.
Pero ya no puedes hacerlo. Por qué apenas te recuerdo, solo tengo grabada tu imagen mirándome, con tu despreocupación, tu pasotismo, tu frialdad,... mientras yo me apagaba poco a poco en tus narices. Así que ya no habrá más partes, ni verdades a medias, ni amor manoseado, ni nada de nada, por qué ya no eres nada.
Has conseguido lo que querías querer, felicidades.
Lo nuestro debió quedarse allí, en el primer día que decidiste no volver. Nunca debí esperarte, nunca. Pero mi nunca tiene el mismo valor que el tuyo, "nunca volveré", y cuando conseguía reparar los restos que dejabas de mí, volvías a desorganizar mi mundo.
Pero ya no puedes hacerlo. Por qué apenas te recuerdo, solo tengo grabada tu imagen mirándome, con tu despreocupación, tu pasotismo, tu frialdad,... mientras yo me apagaba poco a poco en tus narices. Así que ya no habrá más partes, ni verdades a medias, ni amor manoseado, ni nada de nada, por qué ya no eres nada.
Has conseguido lo que querías querer, felicidades.
21 mar 2011
Eres como un soplo de aire fresco en primavera
Eres como despertarse un día de cada día, y saber que aún te quedan dos horas para levantarte. Como escuchar tu canción favorita por la radio. Eres la primera gota de un domingo lluvioso, como un café hirviendo en una noche de invierno, y un helado en pleno agosto. Eres como los últimos rayos de sol, como encontrarte a un desconocido en el metro y que te sonría. Eres como estar sentada en esa estación y que aparezca él, como ver dos abuelos paseando de la mano, como un niño pequeño con un caramelo. Como un pastel recién hecho, como el chocolate desecho. Como los regalos debajo de un árbol, como un beso de esos en el metro, como un paseo por la playa de noche, y un libro por estrenar. Soñar despierta, escalofríos a media noche, que te despiertes con un “buenos días, princesa” y tostadas recién hechas. Como sentir las olas mojando tus pies, y un abrazo de esos que te dejan sin aliento.
Como alguno de esos pequeños(grandes) detalles que hacen que todo esto merezca la pena.
Como alguno de esos pequeños(grandes) detalles que hacen que todo esto merezca la pena.
14 mar 2011
'Que te quiero a pesar, que tú si puedas estar sin mí'
Llevo media hora delante de este papel, pensando en que quiero decirte, sin darme cuenta que el problema es que ya no tengo nada que decir. Que ya no tiene ningún sentido todo esto, y que me da vértigo. Que todo lo que fue, que todo lo que pudo haber sido, ahora sea nada. En que lo único que quedé de ti es que suene esa canción que me recuerda a nosotros, o encontrar una fotografía tuya en mi cajón. Y me emborracho de recuerdos, que quizás ni siquiera existieron, por qué sino no entiendo esta facilidad tuya de borrónycuentanueva. Y ya no me consuela que no seas bueno para mí, ya no me consuela nada.
(Ni siquiera me consuela seguir soñando en los lugares donde podríamos ser felices tu y yo).
Y hoy, justamente hoy, llueve.
(Ni siquiera me consuela seguir soñando en los lugares donde podríamos ser felices tu y yo).
Y hoy, justamente hoy, llueve.
8 mar 2011
¿Nunca te enamoraste de una sonrisa?
Sonrisas de felicidad. Sonrisas tristes. Sonrisas de desconocidos en el metro. Sonrisas por verme. Sonrisas cuando hablas de tus/nuestros sueños. Sonrisas cargadas de amor, de ilusión. Sonrisas magicas. Sonrisas de un niño grande. Sonrisas de pasión. Sonrisas azules. Sonrisas congeladas en el tiempo. Sonrisas necesitadas de sonrisas. Sonrisas grises.
¿Os importa hacerme sonreír hoy?
Solo teneís que entrar dentro de la foto o en este enlace Click!, y pulsar me gusta. Gracias :)
¿Os importa hacerme sonreír hoy?
Solo teneís que entrar dentro de la foto o en este enlace Click!, y pulsar me gusta. Gracias :)
PD: Por si no funciona...
http://www.facebook.com/photo.php?fbid=1897193915263&set=o.185635231472812&theater#!/photo.php?fbid=1882263304128&set=o.185635231472812&theater
1 mar 2011
Me gustas (demasiado)
Y me di cuenta cuando empecé a coger el autobús de antes, solo para estar 10 minutos más contigo. Me di cuenta, cuando no dejaba de mirar hacia atrás, por si por una de esas casualidades de la vida, aparecías. Me di cuenta, cuando las horas, el sueño y las obligaciones, me dejaron de importar, solo por hablar contigo. Me di cuenta, cuando me hablabas, y no quería que los minutos pasarán, solo quería escucharte y que me contarás todo de ti, y mientras voy descubriéndote poco a poco, pensar que de que jodido cuento te habrán sacado, por qué tú no puedes ser real. Me di cuenta cuando estaba viendo la mejor película del mundo, y prefería mirarte. Me di cuenta cuando sentí miedo, miedo de perderte, miedo que desapareció en el segundo en que tus labios se encontraron con los míos y el tiempo se paro para dar paso a un sueño, un sueño que acaba de empezar, y que no quiero que acabe.
Me di cuenta cuando descubrí que me podía enamorar de ti..
23 feb 2011
Lo nuestro es inevitable
¿Sabes? Lo nuestro es inevitable. Pese a que seas el mayor de los capullos, sabes que siempre tienes un sitio guardado, aquí, en primera fila, a mi lado. Pese a que ella te acompañe dia y noche, sé que no eres feliz, me lo dicen tus ojos. Pase a que jamás de los jamases lo reconoceré, se me nota a tres mil leguas que estoy enamorada de ti. Ella lo ha visto, por qué sabe que es mi historia, la historia de mi vida. Igual que yo sé que ella, es solo una etapa, un capítulo en la tuya, por qué todo tarde o temprano todo se acaba.
(Pero lo mío no... ¿y lo tuyo?)
12 feb 2011
Nunca más seremos dos
Tres cientos sesenta y cinco días después de la vigésima despedida, decidí ponerle punto y final (no suspensivos), a algo que no tenia final.
Pero el tiempo borra lo imborrable, y si no ya lo haces tú.
Me olvidé de todo aquello que 'era suficiente para siempre', de los lugares donde podríamos ser felices tú y yo con nuestra bola del mundo, y cuando llueve, ya no sueño con besarte en cada portal.
También me olvidé de nuestros tsunamis, 'de estar incondicional e irrevocablemente enamorada de ti', y de que incluso tú eres incapaz de pelear 24 horas al día contra lo que sientes.
¿Sabes de lo que único que no me he olvidado?
De la última fotografía que te hice, donde estás sonriendo. ¿Te acuerdas? Aquel sonríe, que guardaba tantas cosas... Y de aquella tarde, en la que una vez más no fuiste sincero conmigo, en la que una vez más me dejaste marchar, aún sabiendo que nunca más seríamos dos.
30 ene 2011
Se encontraron sin buscarse
Ellos eran partes de mundos distintos, a simple vista lo suyo era más que improbable, pero se encontraron sin buscarse.
Ella pensaba que era demasiado joven para perder las ganas de vivir. A menudo la gente la llamaba ‘niña’, pero nadie sabía lo que escondía detrás. Para la edad que tenía ya había aprendido eso de que te rompieran el corazón. E iba dando tumbos por la vida, había perdido toda tu luz y no tenía a nadie que no se pudiera cambiar con las sabanas.
Él pensaba que no era demasiado viejo para sentirse así. Sentía que la vida se le había marchitado demasiado pronto. Se había dedicado a existir desde que entrego su vida “al que se debe” y no a lo que realmente sentía. Y lo único que había conseguido, era haber hipotecado una vida que no era la suya propia.
Dos personas con muchas preguntas y pocas respuestas. Dos personas a las que el destino hizo encontrarse. Dos personas que no tenían ni idea, que ese encuentro iba a cambiar el resto de sus vidas.
18 ene 2011
Próxima parada: París
- ¿Te das cuenta? La de personas que han pasado por aquí, los besos que se habrán dado en este puente, las historias que hay detrás de todos estos candados...
- ¿Es bonito no? Prometerse amor para siempre...
- Si, solo que ya sabes que yo no creo en para siempres, es prometer a ciegas y a mi no me gusta prometer cosas que no voy a poder cumplir. La mitad de las personas que pusieron estos candados aquí ni siquiera se acordarán que lo hicieron. Para siempre o un fracaso, no hay término medio, y la mayoría de veces ocurre lo segundo. Y cuando es un fracaso, no hay excusas, nos empeñamos en buscar a alguien que lo substituya, y no nos volvemos acordar de las personas con las que compartimos tantas cosas. Y mientras dice cada una de las palabras nota como esas cicatrices apenas visibles siguen doliendo.
Él se da cuenta, y saca del bolsillo un candado.
- ¿Qué haces?
- Lo siento, pero quiero disfrutar cada décima de segundo de ti, y no pienso perder el tiempo pensando en si mañana o pasado te vas a ir. Tienes razón, quizás lo nuestro se convierta en un fracaso, pero voy a buscar mil y una excusas para quererte, por qué gracias a ti conozco el significado de sentir. Y eso es lo que quiero hacer, sentir, cada instante de mi (nuestra) vida. Y me da igual si este para siempre dura dos semanas, o toda una vida, por qué siempre es ahora, por qué mi vida no tiene sentido sin ti.
31 dic 2010
Seguir recordándome eso de Vivir.
Este año he sonreído por lo menos 365 veces. Claro que también me han acompañado días grises, como a todo el mundo, pero lo primero es saber valorar las cosas importantes.
Y eso es una de las cosas por la que brindaré esta noche, por no dejar que todos esos problemas y esas cosas que se deben hacer, acaben con mis sonrisas y mis sueños.
También brindaré por todo lo que he aprendido.
Este año he aprendido que para querer a alguien, primero hay que quererse a uno mismo. Que es una pérdida de tiempo recordar a alguien que no merece la pena. Y que la vida es demasiada corta para perderla con orgullos, miedos y nostalgias.
También dejé de creer en el amor, bueno, en el amor que yo creía antes, ese lleno de palabras vacías, de amor manoseado, de detalles solo para que perdonase su ausencia... para creer en el amor de verdad, ese que te empuja a hacer las cosas que nunca fuiste capaz de hacer, que te hace romper todas las reglas y todos tus principios, el que te hace sentir especial solo por el hecho de tenerlo.
He tenido infinitos(+2) momentos especiales. Y han conseguido que me sienta única como nunca. He aprendido a valorar (aún más) la importancia de los pequeños detalles, y de la magia de algunas personas. He conocido a personas que han sabido ser imprescindibles, y imprescindibles que han dejado de serlo.
De despedidas (definitivas) para esas historias que ya no tienen sitio ni en mis recuerdos. Y de bienvenidas a aquellos que volvieron. De volver allí, donde solíamos gritar, y de domingos astrománticos. De viajes, de faros, de incendios de nieve (y calor), de gofres, de laberintos, de noches reversibles, de estaciones de tren, de primeras veces, de teatros, de proyectos nuevos, de música, de abrazos interminables, de atardeceres, de romper las reglas, de besos con sabor a café, de Nosotros, de Serendipity, de casualidades, de laLuna, de Illustrator, de Jazmines, de lluvia, de semaforos en rojo, de todas esas cosas que llevan tu nombre. Y de Santi Balmes, como no.
Supongo que todas estas no hubiesen tenido tanto sentido sin esas personas que me hacen ser tan incoherente (y bipolar). Esas personas que han sabido regalarme sonrisas en mis días grises, y me han acompañado y apoyado en la locura más grande.
A él, a ellos, a ella y a ellas, incluso a muchos de los que han pasado por aquí, gracias, gracias por hacer de este un año maravilloso, y por seguir recordándome eso de VIVIR.
Muy feliz año a todos, y que todos vuestros deseos se hagan realidad (:
22 dic 2010
El chico del faro
Me gustaría hablaros de él.
Él cree en las casualidades, y se da cuenta en esos pequeños detalles que marcan la diferencia. Él hace que lo imposible sea improbable, y que lo raro sea especial. Él te echa de menos aún que haya pasado el día entero contigo. Él no deja decirte lo guapa que estás, aún que no te hayas despertado del todo. Él no promete, prefiere demostrártelo con hechos. Él es capaz de perderse una y otra vez, pero aún así no te suelta de la mano ni un solo momento. Él se levanta una hora antes para prepararte el desayuno y ver como duermes. Él no da por hecho que siempre vayas a estar ahí, pero tampoco duda. Él además de ser tu pareja, es tu mejor amigo. Él es sincero, en todo, y no vende amor manoseado. No te compra con regalos, pero tiene mil detalles contigo. Él deja post-it por cada rincón de tú habitación, y te compra piruletas solo para verte sonreír. Él es capaz de llevarte hasta el fin del mundo, y escuchar las canciones raras que te gustan. Él es capaz de enfrentarse al mismo Destino si este le impide estar a tú lado. Él te regala un corazón en los cristales empañados en 'nuestro lugar'. Él hace que cada rincón de esta ciudad sea diferente. Él es capaz de fotografiar cada instante de tu (vuestra) vida.
Él me ha dado todo sin hacer nada, solo siendo él. Él ha sido capaz de pintar de color mis días más grises y conoce cada una de mis sonrisas.
Él ha sido la casualidad de este año(y espero que lo sea muchos años más).
14 dic 2010
La carta que nunca fui capaz de escribirte.
Sé que te he escrito miles de cartas de despedida, pero sabes tan bien como yo, que simplemente eran hasta luego, que solo era un puñado de palabras bonitas que debías recordar hasta que volvieras a mi lado y pudiera volver a susurrártelas al oído.
Quizás por eso esta vez nunca te llegó nada, quizás por qué odio las despedidas, quizás por qué no puedo contarle a una carta todo lo que te diría con solo un beso.
Me he enterado de que finalmente te fuiste de esta ciudad para luchar por tus sueños. Siempre supe que esos sueños te alejarían de mí, y nunca serías capaz de renunciar a ellos por mí (y yo tampoco me lo perdonaría).
Te conozco demasiado, y sé que seguramente no serás capaz ni de leer estas palabras, y aún menos de contestarme. Que eres muy feliz siendo "otro" y que en ese otro no hay hueco para mí.
Quiero decirte que no te odio, o eso creo, que desde el primer momento supe donde me metía, que desde el primer momento sabía que esto no iba a acabar bien, que en nuestro camino no había sitio para "para siempres". También supe que nunca llegaría a ser ni la mitad de importante que tú fuiste para mí, pero es que con cinco segundos de tu tiempo, tenía suficiente. Quizás fue ese mi error, o quizás no.
Te escribo a escondidas, como siempre, nadie me permite acordarme de ti, ¿vaya estupidez no? Se piensan que por que haya quitado nuestras fotografías, por qué haya guardado en esta caja de zapatos cada uno de tus recuerdos, y apenas pueda recordar como sonaba tu voz, no voy acordarme de ti. Como si esas cosas se pudieran controlar. Ellos no saben nada. Ellos no saben que has sido la casualidad de mi vida, y que hay cosas que el tiempo no borra. Aún que esto tampoco debes saberlo tú (sino no entiendo por qué te has marchado).
Hay tantas cosas que quiero contarte. Solo necesitaría un día de tu vida, uno. Pero sé que (prefieres) pensar que no me lo merezco, y que no me lo darás. Así que tengo que conformarme con que durante estos minutos, pienses en mí, pienses en ese nosotros que se me escurre entre los dedos.
Podría pasarme horas escribiendo lo mucho que te echo de menos, lo mucho que echo de menos recorrer la constelación de tu espalda o que me sorprendas como tú solo sabes. Pero en vez de eso, solo puedo hacerme preguntas y más preguntas, de las que no tengo respuesta… quizás tu si que la tengas.
¿Cómo has podido olvidar todos nuestros momentos de amor, nuestras risas, nuestros besos,…? Todo lo que nos hemos prometido, todo lo que nos hemos confesado. Todo lo que hemos soñado…
Pero sé que no me responderás (y en el fondo prefiero que no lo hagas). Solo espero que seas feliz, que todos esos sueños que te alejaron de mí se hagan realidad, y que, algún día puedas comprender lo mucho que te quise, y te des cuentas del error que cometiste (o quizás no).
Pd: Mientras tanto, seguiré viviendo de cada uno de tus recuerdos guardados en esta vieja caja de zapatos, junto a todas tus promesas olvidadas, por si un día decides cumplirlas. (Y no olvides, que te quiero)
Julia.
7 dic 2010
Miedos
Y justo cuando menos lo esperaba, recibió la visita de un viejo amigo, el miedo. Llevaba mucho tiempo corriendo para que él no le alcanzará, pero finalmente fue más rápido que ella. Entonces cerró los ojos y recordó aquella primera conversación....
- Lo siento, pero no puedo, esto no va a funcionar.
- Pero… ¿Por qué? ¿Por qué no te atreves a intentarlo? ¿De que tienes miedo?
- Pues le tengo miedo a todo. Miedo a los cambios, a las decisiones que cambian el rumbo de las cosas, y a no ser consecuentes con ellas. Miedo a no ser sincera conmigo misma. Miedo al fracaso, a no conseguir lo que tanto deseo (y a conseguirlo). Miedo a volver a sufrir, a equivocarme otra vez. Miedo al qué dirán. Miedo a que el pasado se imponga al presente, y no saber imponer el presente a mi futuro....
- Pues cuando tengas miedo, quiero que cierres los ojos. Y quiero que pienses en el mar, en un mar azul totalmente en calma, y como de repente a los lejos se puede ver nuestro faro. ¿Lo ves?
Ella sonríe. Desaparecen todos los problemas, las personas, los miedos, solo puede sentir calma. Y se da cuenta de que por fin, ha eliminado todos los fantasmas, que apenas le quedan cicatrices, y que por fin puede volver a tocar el cielo con un dedo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)










